El truco de Wes Craven para que Drew Barrymore llorara de verdad en Scream

La escena inicial de Scream, en la que el personaje de Drew Barrymore es asesinado antes de los quince minutos, esconde un detalle poco conocido: las lágrimas de la actriz fueron reales. Wes Craven las obtuvo recordándole, en pleno rodaje, una noticia sobre crueldad animal que la había perturbado la noche anterior. La estrategia formó parte de una apuesta mayor: poner a Barrymore como cara de la campaña publicitaria para que el público creyera que era la protagonista y el impacto de su muerte fuera máximo.
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La escena de apertura de Scream (1996) es considerada uno de los momentos fundacionales del slasher moderno. En ella, Casey, el personaje de Drew Barrymore, recibe una llamada telefónica que deriva en un interrogatorio sobre películas de terror y termina con su asesinato. Lo que pocos saben es que el llanto visible de Barrymore durante esa secuencia no fue actuado.

La noche anterior al rodaje, la actriz leyó una noticia sobre el dueño de un perro que quemó vivo al animal. La historia la perturbó profundamente. Al día siguiente, cuando se lo contó al director, Craven identificó de inmediato el recurso: durante la filmación, susurraba la frase "Estoy encendiendo el mechero" para traerle de vuelta la imagen y provocar una reacción emocional genuina.

Julie Plec, asistente de Craven en ese rodaje, describió lo que se escuchaba desde fuera del set: "Se oía a Drew gritar y aullar, y yo pensaba: '¿Pero qué coño está pasando ahí dentro?'. Y era Wes, que la estaba animando".

La intensidad de la actuación fue solo una de las capas de la apertura. La otra fue una decisión de marketing calculada: Barrymore apareció como figura central en todos los materiales promocionales de la película, lo que llevó al público a asumir que era la protagonista. Matarla a los doce minutos resultó un golpe narrativo que redefinió las expectativas del género.

Richard Potter, director de desarrollo de Dimension Films, recordó la reacción del equipo cuando la idea tomó forma: "Vas a ver el tráiler y los anuncios, y vas a estar seguro de que ella es la protagonista. Es imposible que muera. Cuando muera al final de esa secuencia, pensarás: 'Cualquiera podría morir'". La estrategia conectaba con el precedente de Alfred Hitchcock en Psicosis, donde la actriz principal también desaparecía en el primer acto.

Treinta años después del estreno, la secuencia sigue siendo estudiada como ejemplo de cómo construir tensión y sorpresa simultáneamente, combinando decisiones de guion, dirección y campaña de prensa en una sola apuesta.

¿Conocías el origen de ese llanto, o creías que era solo una gran actuación?

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