La startup que le presta a repartidores para comprar su moto y ya entregó 3.000 unidades

Gurpi nació en 2023 para resolver un problema concreto: los trabajadores de delivery generaban ingresos regulares pero no conseguían financiamiento para comprar una moto propia. La empresa financia hasta el 85% del valor del vehículo, cobra en cuotas semanales y reporta una mora del 4%. En tres años superó los cinco millones de dólares de facturación anual y opera en seis regiones del país.
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El esquema arranca con un anticipo de 190.000 pesos. El resto se divide en pagos semanales de alrededor de 70.000 pesos durante doce meses, seguro comercial incluido. La particularidad del modelo es que cada cuota vence el mismo día en que el trabajador cobra en su plataforma: quien recibe el pago de PedidosYa un miércoles, ese miércoles transfiere su cuota. No hay débito automático; los clientes pagan de forma voluntaria.

Los fundadores, Juan Manuel y Tomás Manfroni, partieron de una observación de calle: había trabajadores con ingresos semanales constantes que igual alquilaban motos porque los bancos les cerraban la puerta. "Gente que ganaba bien, pero alquilaba la moto porque nadie le financiaba una propia. Otros directamente trabajaban en bicicleta porque no podían acceder a un préstamo", señaló Juan Manuel Manfroni, CEO de la empresa.

La ironía de los comienzos es parte del relato fundacional. Para arrancar, los propios hermanos usaron tarjetas de crédito personales para comprar motos en cuotas en concesionarias y revendérselas a los repartidores con su propio plan de pagos. "Íbamos a los concesionarios, tarjeteábamos las motos y cuando una tarjeta llegaba al límite la guardábamos en un cajón. Después seguíamos con la siguiente", cuentan.

Hoy la empresa es concesionaria oficial de Motomel, Benelli, TVS y Kymco, coloca más de 200 motos por mes y tiene presencia en Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Mendoza, Tucumán y Mar del Plata. Buenos Aires concentra cerca del 65% de la operación.

El índice de mora, del 4% en atrasos superiores a 90 días, contrasta con la situación general del crédito minorista: un informe de la Central de Deudores del Banco Central registra 19 meses consecutivos de crecimiento de la morosidad y casi 7 millones de personas que dejaron de ser consideradas sujetos de crédito.

Cuando una moto se rompe, Gurpi deriva al trabajador a talleres asociados y financia la reparación. Si hay una enfermedad, el contrato prevé semanas de gracia. "El objetivo es mantener operativa la herramienta de trabajo", explican los fundadores.

La empresa prepara una ronda de inversión de entre dos y cuatro millones de dólares para expandirse a Uruguay en una primera etapa, con proyección de alcanzar 8,4 millones de dólares en ingresos durante 2026.

¿Conocés repartidores que hayan podido comprar su moto con este tipo de financiamiento? Contanos en los comentarios.

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