Netflix estrena comedia de falso documental sobre adolescentes en una pizzería
The Slice Club es una pizzería que funciona más como punto de encuentro social que como negocio. Sus empleados adolescentes dedican la jornada a gastar bromas, explorar los límites de la cámara frigorífica y entretenerse con cualquier ocurrencia antes que atender clientes o reponer la mercadería. Grace, la encargada, es la única que intenta mantener el local a flote, aunque sus esfuerzos suelen naufragar en el caos colectivo.
La llegada del señor Sylvester (Randall Park), dueño de la franquicia, introduce la tensión central: el negocio no es rentable y él debe decidir si lo mantiene abierto o lo cierra. Sus propios problemas personales complican esa decisión y le dan a la serie un conflicto que excede la rutina diaria del local.
El formato de falso documental organiza la narración con entrevistas a cámara y personajes que actúan como si ignoraran que están siendo filmados. El contraste entre lo que dicen en cámara y lo que hacen fuera de ella es la fuente principal de humor. El recurso no siempre encuentra justificación dentro de la historia, pero cuando los chistes funcionan, el ritmo lo sostiene.
Grace Reiter, que integra además el elenco de "Saturday Night Live", construye una encargada que se toma el trabajo en serio sin perder el contacto con el ambiente que la rodea. Julia DiCesare aporta simpatía a su personaje con un tono ingenuo que encaja con el registro general de la serie.
Los episodios duran entre 12 y 20 minutos, lo que permite pasar de una situación absurda a otra sin pausas. La serie no profundiza en el mundo laboral que usa como escenario ni desarrolla a todos sus personajes con la misma intensidad, pero tampoco parece proponérselo. Su punto fuerte es la ligereza: episodios cortos, diálogos rápidos y suficientes momentos divertidos para que la sesión pase sin que el espectador lo note demasiado.
¿La ves de a episodios sueltos o te la terminaste de una? Contá en los comentarios.
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