Detienen al presunto jefe de la banda del túnel de San Isidro y a dos cómplices
El plan de asalto al Banco Macro de San Isidro fracasó en agosto de 2024 porque una varilla metálica asomó desde el subsuelo a escasos metros del edificio bancario. Un empleado de un local gastronómico que acababa de estacionar su camioneta de reparto la descubrió y alertó a las autoridades. En ese momento, según el expediente judicial, Eduardo Ripa estaba en las inmediaciones de la entidad.
Desde entonces, el Departamento de Inteligencia Contra el Crimen Organizado de la Policía Federal Argentina trabajó durante más de un año en conjunto con el fiscal adjunto Patricio Ferrari, de la fiscalía general de San Isidro, para identificar a los responsables de la logística del operativo. La "mano de obra" ejecutora había sido detenida poco después del fracaso del golpe; los escalones superiores de la organización siguieron bajo vigilancia.
La investigación tuvo su punto de partida en una denuncia anónima que mencionaba a Eduardo y Christian Ripa como líderes, y señalaba a otras personas en distintos roles: gestión de alquileres de inmuebles utilizados como bases de operaciones, confección de documentación falsa y reclutamiento de ciudadanos uruguayos para la ejecución de los robos. También se mencionaba la participación de un efectivo policial identificado con el apodo "Seba", cuya función habría sido proveer información de acceso restringido para facilitar la evasión de controles. Un ciudadano italiano conocido como "El Tano", identificado luego como Giampaolo Fadda, habría coordinado los alquileres; sobre él pesa una orden de captura nacional e internacional.
Las escuchas telefónicas permitieron registrar conversaciones en las que Eduardo Ripa habló desde su celular con Marcelo D'Alessio, condenado a 13 años y medio de prisión por asociación ilícita, espionaje ilegal y extorsión, entre otros delitos. En esos diálogos, Ripa reconoció su participación en un operativo planeado para ejecutarse durante las fiestas de fin de año en Chivilcoy, frustrado también antes de concretarse. Atribuyó ese segundo fracaso a una filtración de información.
Roberto Sudamer Pesca, preso en Sierra Chica, es señalado en el expediente como el integrante de la banda que manipuló la varilla que afloró a la superficie y desencadenó el descubrimiento del túnel. El fiscal Ferrari solicitó la detención de Eduardo Ripa ante el juez de Garantías Ricardo Costa, quien la ordenó. Los tres detenidos serán indagados en las próximas horas.
¿Cómo incide en la investigación la participación de un preso como interlocutor activo de una organización criminal desde dentro de un penal federal?
Mejores Noticias
Justo Ahora