Qué aportan las infusiones herbales y cuáles son sus precauciones

Manzanilla, jengibre e hibisco son tres de las tisanas con mayor respaldo en la investigación nutricional. Cada una concentra compuestos bioactivos distintos, desde flavonoides hasta antocianinas, que se estudian por su acción antioxidante y antiinflamatoria. Sin embargo, la potencia de esos componentes depende de la calidad del ingrediente, la dosis y el tiempo de infusión, y algunas hierbas pueden interactuar con medicamentos o no ser adecuadas durante el embarazo.
Image Preview (Placeholder)

Las infusiones elaboradas con plantas secas, flores, raíces o especias se diferencian de los tés tradicionales porque no provienen de la planta Camellia sinensis y, en general, no contienen cafeína. Esta característica las convierte en una opción habitual para la noche o para quienes buscan reducir el consumo de estimulantes. Algunas mezclas comerciales sí pueden incluir ingredientes con cafeína, como yerba mate o guayusa, por lo que revisar la etiqueta antes de comprar permite conocer la composición real del producto.

Un estudio publicado en Food Science and Nutrition identificó en estas bebidas una variedad de compuestos bioactivos: flavonoides, polifenoles, terpenoides, ácidos orgánicos y aceites volátiles. Los flavonoides y los polifenoles son los más estudiados por su posible actividad antioxidante, es decir, su capacidad de contribuir a la protección celular frente al daño oxidativo. Aun así, los resultados obtenidos en investigaciones sobre extractos concentrados no siempre se replican en la taza preparada en casa.

El jengibre es uno de los ingredientes con mayor cantidad de estudios disponibles. Su principal compuesto bioactivo es el gingerol, al que se atribuye efecto antioxidante y se asocia con el alivio de náuseas y molestias digestivas. La raíz también aporta pequeñas cantidades de hierro, potasio y vitaminas B3, B6 y C. No obstante, puede ralentizar la coagulación sanguínea e interactuar con anticoagulantes o antiagregantes plaquetarios. Quienes estén bajo ese tipo de tratamiento, atraviesen un embarazo o vayan a someterse a una cirugía deben consultar con un profesional antes de incorporarlo de forma regular.

La manzanilla se prepara a partir de flores de la familia de las asteráceas y se asocia habitualmente con la relajación y el descanso. Contiene flavonoides y otros fitoquímicos antioxidantes, más pequeñas cantidades de minerales y vitaminas. Es una de las infusiones con mayor uso histórico para acompañar momentos de estrés o dificultades para dormir.

El hibisco se obtiene de los cálices secos de la planta y tiene un sabor marcadamente ácido. Aporta antocianinas, pigmentos vegetales con actividad antioxidante responsables del color rojo intenso de la infusión, junto con minerales como potasio, calcio y magnesio.

Un punto que los especialistas subrayan es la procedencia del producto. Las plantas pueden absorber contaminantes del suelo, incluidos metales pesados, por lo que adquirir infusiones de marcas con trazabilidad confiable reduce ese riesgo. La moderación también es relevante en personas con condiciones de salud preexistentes o durante la lactancia.

¿Tenés alguna tisana que incorporaste a tu rutina y notás que te hace diferencia?

Etiquetas:
Sin Etiquetas
Imagen de perfil
placehoder publicity
placehoder publicity