La industria textil cayó 22,6% y perdió 28.000 empleos en lo que va del año
La industria textil acumula una caída de 22,6% en producción durante los primeros siete meses de 2026, según datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA). Solo en julio, el descenso fue de 13% frente al mismo mes de 2025. El segmento más afectado fue el de tejidos y acabados, con una baja acumulada de 35,1%.
La capacidad instalada del sector se utilizó al 45,3% en julio, un nivel 12,9 puntos por debajo del promedio del resto de la industria manufacturera, que alcanzó el 58,2%. Desde 2024, el rubro opera en una franja de entre 30% y 50% de aprovechamiento, cuando en 2023 oscilaba entre 50% y 60%.
El empleo formal del complejo textil, confección, cuero y calzado registró 92.531 puestos en junio, con una pérdida de 1.284 trabajadores respecto de mayo y 16.536 menos que en junio de 2025. Desde diciembre de 2023, el saldo neto arroja 28.322 empleos perdidos. El sector explica el 50% de los puestos perdidos mensualmente en toda la industria, a pesar de representar apenas el 8,4% del empleo industrial total.
El número de establecimientos también se redujo. En junio operaban 4.282 unidades entre textiles y confección, 517 menos que un año antes. Desde diciembre de 2023 cerraron 770 locales, el 67% de ellos en los últimos doce meses.
Ricardo Kuchikian, al frente de Cocot Dufour, señaló que la raíz del problema es la caída del consumo. "Con las crisis fuertes que hubo, el consumo nunca disminuyó a los niveles que ha disminuido en este momento, por lo menos en el área textil", afirmó. A diferencia de otras etapas de inestabilidad, dijo que en el ciclo actual la recuperación no apareció en el corto plazo. "En todas esas, se salió adelante en corto tiempo", comparó, en referencia a crisis anteriores.
El empresario describió los límites que enfrenta el sector para compensar la caída de ventas con ajustes internos. "Cuando no hay consumo, uno puede crear, inventar, idear un montón de cosas, pero el resultado muchas veces es plano", señaló. También planteó la necesidad de ajustar la producción a lo que los costos permitan sostener: "Si no se puede producir un cien por cien, hay que mantener el valor de la marca y producir donde se pueda y los costos den".
La pregunta que queda abierta es cuánto más puede absorber el consumidor antes de que el cierre de fábricas y la pérdida de empleos en el rubro textil se vuelva irreversible. ¿Notás el impacto en la ropa que comprás o en los precios que encontrás en los locales?
Mejores Noticias
Justo Ahora