Procesaron con prisión preventiva al acusado de matar a un entrenador de boxeo en Colegiales
Los testimonios de dos personas que presenciaron el ataque y el resultado de un análisis balístico integran las pruebas que llevaron al procesamiento de Hernán Vaney, de 25 años, por la muerte del entrenador de boxeo Gonzalo Andueza, de 40. La jueza Paula Petazzi dispuso que el acusado permanezca detenido con prisión preventiva y ordenó un embargo sobre sus bienes por $200 millones.
La imputación comprende el homicidio agravado por el uso de un arma de fuego y la portación de un arma de uso civil condicional sin autorización. En su resolución, la magistrada consideró que las pruebas reunidas alcanzaban para dictar el procesamiento, aunque todavía había estudios pendientes.
Una de las evidencias es el peritaje de la División Balística de la Policía de la Ciudad. Ese análisis estableció que la vaina recogida en el lugar del ataque había sido disparada por la pistola de calibre 9 milímetros que los investigadores secuestraron cuando detuvieron a Vaney en Cabildo al 100, en Palermo. También incautaron tres cargadores y 34 municiones. El arma figuraba a nombre del imputado, pero este no tenía permiso para portarla.
El ataque ocurrió durante la madrugada del 20 de septiembre, en un paseo público ubicado en Moldes y Aguilar, cerca de la estación Colegiales del ferrocarril Mitre. Andueza fue trasladado al Hospital Pirovano y murió 12 horas después.
Según las declaraciones incorporadas al expediente, la discusión había comenzado en un cumpleaños celebrado en la terraza de un gimnasio de boxeo. Vaney, que asistió invitado por un alumno, planteó organizar peleas con entradas pagas y una remuneración para los boxeadores. El profesor Omar Medina relató que rechazó la propuesta y que Andueza intervino en la conversación. Hasta esa reunión, Andueza y Vaney no se conocían.
El intercambio continuó cuando ambos se trasladaron al paseo junto con Iván Calaresu y Maximiliano Alexis Cuellar. Los dos testigos describieron un empujón de Andueza y señalaron que, a continuación, Vaney sacó una pistola y disparó a corta distancia. Cuellar asistió inicialmente al entrenador.
Durante la indagatoria, Vaney se negó a declarar y solo indicó que trabajaba como barista. Al dictarse la resolución, seguían pendientes los resultados del análisis de sus prendas y de la extracción de información de su teléfono celular.
¿Qué dudas sobre el caso te gustaría que se aclaren con el avance de la investigación?
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