Flan de café casero: receta sencilla con ingredientes básicos
La base del flan de café no difiere mucho de la de cualquier flan clásico: huevos batidos, leche y azúcar. Lo que cambia es que parte del líquido se reemplaza por café preparado. Esa proporción es la que define el carácter del postre: a más café y menos leche, el sabor resulta más pronunciado; a menos café y más leche, el resultado es más suave y lácteo. El dulzor también se puede modular ajustando la cantidad de azúcar.
Para armar las porciones se cubren cuatro flaneras individuales con una cucharadita de caramelo líquido en la base y los laterales. El caramelo puede ser casero o comprado. Aparte, se mezcla el café con el azúcar hasta disolver bien, se incorpora la leche y se deja entibiar antes de unirlo con los huevos ya batidos. La mezcla resultante se reparte entre las flaneras.
La cocción es al baño maría: las flaneras van dentro de una fuente con agua caliente que llegue a un tercio de su altura. El horno debe estar precalentado a 180 °C con calor arriba y abajo. El tiempo de cocción ronda los 25 minutos.
Una vez fuera del horno, los flanes se dejan enfriar a temperatura ambiente y después pasan a la heladera. Desmoldar al día siguiente, cuando el postre está bien frío y firme, es lo que garantiza que mantenga la forma. Se puede servir tal cual, con el caramelo que quedó en el molde, o acompañado de crema batida, almendras picadas o rodajas de fruta.
¿Lo preparás con café fuerte o preferís una versión más suave? Contanos en los comentarios.
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