Álvarez tiene una vía legal para romper su contrato con el Atlético de Madrid
El Real Decreto 1006, que regula la relación laboral de los deportistas profesionales en España, colocó sobre la mesa una opción que hasta ahora no había sido considerada en el conflicto entre Julián Álvarez y el Atlético de Madrid. La normativa permite a un futbolista extinguir por voluntad propia el contrato que lo une a un club, sin necesidad de que las partes lleguen a un acuerdo previo.
El contrato de Álvarez con el Atlético se extiende hasta 2030 e incluye una cláusula de rescisión de 490 millones de euros. Sin embargo, bajo esta interpretación legal, esa cifra no sería el punto de partida obligatorio. La indemnización quedaría en manos de un tribunal español, que evaluaría las características del caso y el perjuicio económico real sufrido por el club. El monto final podría ser considerablemente inferior al de la cláusula, aunque también implica incertidumbre para el jugador y para cualquier club que lo contrate.
En caso de concretarse el pase a Barcelona, el conjunto catalán asumiría responsabilidad subsidiaria sobre esa compensación económica. La particularidad de que ambos clubes pertenecen a la misma federación excluye la competencia de la FIFA en el conflicto, que quedaría circunscripto a la legislación española. Esto resulta relevante porque el jugador, de 26 años, se encuentra dentro del período protegido establecido por la normativa internacional para contratos firmados entre los 23 y los 28 años, un período en el que una ruptura en una transferencia entre países podría derivar en sanciones deportivas. Al ser una operación entre clubes del mismo país, esas sanciones no aplicarían.
Desde el sector madrileño, el consejero delegado del club descartó públicamente cualquier negociación directa con Barcelona. "Evidentemente, si él llegara a la conclusión de que es incompatible estar en Madrid y en el Atlético de Madrid buscaríamos alguna alternativa, pero nunca sería al Fútbol Club Barcelona", afirmó.
El entrenador Diego Simeone, por su parte, dejó abierta la puerta al jugador para cuando retome los entrenamientos: "Desde el momento que vuelva a entrenar Julián con nosotros, le daremos todo lo que le dimos siempre para que se sienta importante, como lo es para nuestro equipo".
En paralelo, Arsenal se sumó como alternativa concreta. El Atlético pretende alrededor de 150 millones de euros para dejar ir al delantero, aunque hasta el momento no hay una operación avanzada en ninguna dirección.
El mercado de pases en España e Inglaterra cierra el próximo martes, lo que acota los plazos para cualquier resolución. ¿Utilizará Álvarez la vía legal o se resolverá el conflicto por la ruta tradicional del traspaso antes del cierre?
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